
Las patatas revolconas, se las conoce de otros muchos nombres, como por ejemplo machaconas, machacadas, meneadas, son un plato muy contundente, tradicional y que se hace, desde siempre, en todas las casas abulenses. Un plato fuerte y con consistencia, como suele ser casi toda la gastronomía castellana.
Suele haber alguna polémica, muy poca, puesto que también los salmantinos dicen que son típicas, y no hay que quitarles toda la razón, por estudios se sabe que en Peñaranda de Bracamonte y en las zonas de Béjar sí se hacían, pero tenemos que decir que en la edad media y durante mucho tiempo, esas zonas salmantinas dependían de Ávila, ya sea por algún noble abulense como de influencia del concejo abulense, y en esas zonas la influencia de Ávila se nota incluso ahora, en algunas expresiones o giros lingüísticos que tienen trazas abulenses.
De todas maneras el apropiarse de un plato, sobre todo de platos, que se podían llamar de cuchara o de primero, es difícil, sobretodo en provincias que sean cercanas, porque muchas veces tienen una misma base y se diferencian en pequeños detalles, o estaban en varias provincias, pero a nuestros días solamente ha perdurado en una.
Pero explicada la polémica es en la provincia de Ávila donde se conserva su difusión y es donde en las casas de la gente de "a pie" se siguen haciendo. El plato, la base, como dice su nombre, son las patatas que se aderezan con torreznillos, pimentón y ajo como elementos principales.
El origen es muy incierto, con patatas es verdad que hasta el siglo XVI que se empezaron a traer las patatas desde América no se utilizaría el tubérculo, pero hay en algún pueblo de la Sierra de Gredos y del valle del Tiétar que hablando con gente mayor dicen que sus abuelos y bisabuelos hacían también unas especies de gachas parecidas, por lo que podemos decir que este plato puede venir de antiguo, que al principio se hicieran con cereales o rábanos y cuando llegaron las patatas se cambiara.
El plato es fuerte, como he dicho antes, natural en una zona que siempre ha vivido de la agricultura y la ganadería y que, por su orografía y su meteorología, es dura, por lo que se hacen platos contundentes y con ingredientes que se tienen en todas las casas, para poder tener fuerzas para el trabajo había que comer contundente.
Ingredientes principales
8 Patatas1 kg de panceta adobada1 cabeza de ajo1 Cebolla2 hojas de laurelPimentón agridulceSalAceite de oliva
Preparación de la receta
Para preparar la receta de Patatas revolconas con torreznos
Lo primero que hacemos es pelar y chascar las patatas en trozos.
Ponemos agua a cocer en una olla, añadimos la cebolla entera y pelada, 4 o 5 dientes de ajo, las hojas de laurel, un poco de sal y las patatas.
Dejamos cocer las patatas hasta que estén tiernas.
Escurrimos, reservamos sólo las patatas y las machacamos con un tenedor.
Cortamos la panceta en tacos.
Calentamos aceite en una sartén y freímos los torreznos. Los vamos sacando cuando estén bien dorados con la corteza crujiente. Retiramos el aceite y reservamos.
En un mortero machacamos 4 o 5 dientes de ajo y añadimos un par de cazos del agua de la cocción de las patatas.
En la sartén donde se frieron los torreznos y con un poco del aceite reservado,rehogamos 2 o 3 cucharadas de pimentón con el fuego muy bajo para que no se queme.
Seguidamente, añadimos el contenido del mortero a la sartén y volcamos sobre las patatas machacadas.
Mezclamos bien y servimos en una fuente junto con los torreznos.
Si se quieren hacer un poco picantes, se mezcla un poco de pimentón picante con el dulce en el sofrito.
Siempre es bueno guardar el agua de la cocción de las patatas por si hay que añadir para que no se queden muy pastosas.
Cocinerín de Castilla.