Hoy tenemos
un plato tradicional, una sopa muy sabrosa y de aprovechamiento, ideal para los
días fríos del invierno castellano.
Se trata de
un plato de origen humilde, que acepta múltiples variantes, asociado en las
comarcas del centro (Castilla y León y Madrid) y en las del norte a la Semana
Santa.
Ha sido un
almuerzo muy común en muchos sitios de España, ya que reconfortaba a quienes lo
tomaban durante las épocas más duras de la historia, se dice también que llegó
a salvar más de una vida.
SOPA CASTELLANA
Ingredientes:
- 2 dientes
de ajo
- 1 tomate
maduro
- 1 cebolla
pequeña
- 200 gr.
de jamón curado en taquitos
- ½
pimiento rojo
- Pan
(hogaza del día anterior)
- 1 cda. de
aceite de oliva
- 1 L. de
agua
- 4 huevos
frescos
- Pimentón
- Sal
Elaboración
En una
cazuela grande echamos el aceite, cuando este caliente añadimos el ajo picado,
la cebolla y el pimiento se cocinan a fuego lento hasta que estén pochados. Se
añade el pimentón y posteriormente el tomate y se deja a fuego lento unos
minutos.
Se añade el
jamón y se cocina a fuego lento hasta que esté hecho.
Una vez
cocinado lo anterior se echa el agua y se deja cocer durante unos 20-25 minutos
a fuego medio, se comprueba la sal y se añade si fuese necesario.
Mientras se
cocina la sopa se corta el pan en rodajas para añadirlo unos 5 minutos antes de
finalizar la cocción.
Antes de
servir se escalfan los huevos en el caldo según el gusto.
Recomendable
servir en cazuela de barro, ya que guarda mejor el calor y la da un toque
castellano típico de cómo se comía tradicionalmente.
El
dramaturgo Ricardo de la Vega hizo un poema dedicado a las siete virtudes de la
sopa de ajo.
Siete virtudes
tienen las sopas
quitan el hambre
y dan poca sed.
Hacen dormir
y digerir.
Nunca enfadan
y siempre agradan,
y crían
la cara colorada.

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