martes, 7 de abril de 2020

VUELVO AL LÍO

Bueno, pues por unos años de parada, parada por varios motivos, vuelvo a activarme, en este blog de gastronomía, en el que le quiero dar una vuelta. No solamente para recetas, sino, también, para hacer artículos de opinión, críticas; siempre constructivas; sobre todo lo que tenga que ver con el mundo de la gastronomía. 
Es verdad que yo soy más de cocina tradicional, de cocina de la de nuestras madres y abuelas, aunque respeto, e incluso; a veces; suelo ser usuario de ese tipo de cocina, mal llamada de autor, puesto que autores son todos los que hacen platos, sea de la de siempre como si es de la cocina moderna, que, en mi humilde opinión, es como se debería llamar. 
Pues en esta reentré, quiero acordarme de un colectivo, del cuál nadie se está acordando. De un grupo de mujeres y de hombres, que hacen una labor impresionante y que se está olvidnado de ellos todo el mundo. Es verdad que hay que reconocer a los trabajadores de la Sanindad, de seguridad, ya sea pública o privada y de todos esos colectivos que están dando el callo. Pero nadie se acuerda de todas esas personas que trabajan en las cocinas de residencias de ancianos, de residencias de personas con discapacidad o de los sitios donde hay gente y comen todos los días. Esas cocineras, esos cocineros que dan de comer a nuestros ancianos, a nuestras familias que estan en residencias de todo tipo, y esos que hacen la comida para llevar a domicilios de personas con movilidad reducida De esos nadie se acuerda, y aquí, en Castellano Gastronómico, creo que tengo que darles esa visivilidad que no se les está dando.

lunes, 15 de febrero de 2016

ENTRESIJOS Y GALLINEJAS.

Hoy pongo una receta de la ciudad más poblada de Castilla, Madrid, son los Entresijos y Gallinejas, un plato popularizado en 1950 aprovechando las tripas y toda la casquería que había en un matadero que había en el barrio de Legazpi, aunque hay datos de que ya se hacían de antes. Su popularidad fue porque era un plato barato y asequible en esa época de la postguerra.
Es muy sencillo y fácil de hacer.





INGREDIENTES:

500 grs. de Gallinejas
500 grs. de Entresijos
Sal
Aceite 

ELABORACIÓN

Se cortan las gallinejas y los entresijos en tamaño medio, y se sala al gusto.
Se pone aceite a calentar en una olla con tapa.
Cuando el aceite está muy caliente se echar los entresijos y las gallinejas hasta que se doren y hagan una costrilla crujiente. Se sacan y se sirven con una capa de sal. También se les puede acompañar con patatas fritas.
Hay otra elaboración que en vez de con aceite solamente se echa un poquitito en la base de la olla y se hace que se hagan en su propia grasa, pero no salen tan crujientes.

El Cocinerín castellano.

jueves, 7 de enero de 2016




PATATAS A LA IMPORTANCIA


Pues hoy voy a poner un plato muy, pero que muy castellano y de la gente humilde, un plato que mi abuela nos lo preparaba y era ponerse a patatas hasta reventar, y luego mi madre. Por eso hay que ponerlo, es sencillo, barato y delicioso. Esperemos que no lo joroben en los restaurantes que les da por coger la cocina tradicional y la "modernizan" y lo que hacen estropearla porque les quitan la esencia, y la esencia de la comida tradicional lo es todo. Puedes tener una base de cocina tradicional, pero cambia de nombre, no me pongas el nombre tradicional con luego unos adjetivos insulsos y rebuscados detrás. Bueno, pues después de mi crítica, que parezco el Critiquerín Castellano en vez de mí mismo y se puede enfadar por intrusión. 

INGREDIENTES

  • Medio kilo de patatas, castellanas a ser posible.
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 2 huevos
  • 1 vaso de vino blanco
  • Unas hebras de azafrán, castellano, que en provincias de Castilla como Ávila, Ciudad Real y otras lo hay muy bueno. 
  • Sal y pimienta negra molida
  • Harina de trigo para rebozar
  • Perejil fresco, si es seco vale, pero no es lo mismo.
Esto es aproximado, como dicen las abuelas, grandes chef no reconocidas, se echa lo que se vea, lo que vaya pidiendo leñes.


PREPARACIÓN DE LAS PATATAS A LA IMPORTANCIA

  1. Empezaremos pelando las patatas y cortándolas en rodajas del grosor de un dedo o un centímetro, aproximadamente. Una vez cortadas, las salamos.
  2. A continuación las vamos a rebozar en harina y luego las pasamos por el huevo.
  3. En una sartén grande, pondremos bastante aceite y freiremos las patatas hasta que queden doradas. Las sacamos y las reservamos en una fuente amplia para que no queden muy amontonadas. Hay que evitar que se estropee el rebozado al amontonarlas.
  4. Colaremos el aceite usado para freír las patatas y lo vamos a volver a usar para el sofrito. Reservamos.
  5. Picamos la cebolla y, usando el aceite colado para hacer una base en la sartén, la vamos a incorporar a la sartén.
  6. Picamos el ajo y el perejil.
  7. Cuando la cebolla esté transparente, incorporamos el ajo y el perejil picados y dejamos sofreír hasta que se doren
  8. Añadimos al sofrito un vaso de vino blanco, que debe estar a temperatura ambiente, un vaso de caldo y el azafrán. Dejamos que hierva unos 2 minutos para que se evapore el alcohol.
  9. Con cuidado de no romper el rebozado, metemos las patatas en la sartén y las dejamos cocer a fuego bajo durante unos 30 minutos. Es importante que la cocción sea lenta, para evitar que el rebozado se rompa. Servir inmediatamente para que la patata no se apodere de todo el caldo.


El azafrán, por supuesto, se puede cambiar por colorante alimentario, el de la paella. Luego se pueden echar unas almejas al final de la cocción para acompañar, Gambas no soy muy partidario porque les da demasiado sabor a la gamba, al igual que poner jamón tampoco es de mi gusto, el espolvorear con huevo cocido (duro) picado, también le da un toque muy bueno. 
Pues hala, a disfrutar de la cocina de Castilla. Hasta la próxima.

El Cocinerín 

lunes, 9 de noviembre de 2015

NO ME LO TRINCHE, POR FAVOR.

Desde este espacio que me dejan en este blog, el pobre hombre es muy bueno y no se da cuenta de lo que ha hecho, voy a hablar sobre una cosa que está pasando últimamente en algunos restaurantes de Ávila, que ya me había pasado en otros de otros lugares, pero no lo dí importancia puesto que no es un plato típico y estrella del sitio y podían hacerlo. Yo, pues sí, he recorrido muchas zonas de España, pero he tenido la suerte y, me siento orgulloso de ello, de haber nacido en Ávila, y lo que me estoy encontrando no me gusta. No me vale la justificación de que si es por el turismo o si es por lo que quieras, no me valen, al igual que no me valen esas bobadas que a veces dicen los hosteleros, perdón, algunos hosteleros de que hay que ir con los tiempos, señores, los platos tradicionales son los platos tradicionales, y si los cambiamos también se debería cambiar el nombre.
Bueno a lo que iba, me está fastidiando esa moda de servir los Chuletones de Ávila trinchados, cortados en tiritas, para "que sean más cómodos", pero si lo que me gusta de comer un chuletón es que me lo presenten enorme en la bandeja, con patatas, piperrada o ensalada, eso me da igual, pero todo en una pieza para ir cortando poco a poco y saborear el trozo de carne de ternera mientras corto el siguiente. Ver cómo va reduciendo poco a poco mientras corto ese pedazo de carne.
Ya me disgustaba ver eso de Chuletón para compartir, que bueno, yo no lo compartiría, sí, en esto de la comida soy un poco egoista, pero bueno, puede haber gente que uno le supere y lo comparta, pide un entrecot o un filete, es la misma carne y más chico, pero bueno. También me fastidió eso del chuletón pequeño de 500 grms y el grande, que este grande también lo empequeñecieron, no el precio, pero le pusieron de 800 grms, alguno 700, cuando antes tenía que pesar alrededor del 1 kilo. Pero señores, eso de servirlo trinchado...... No por favor, ¿qué va a ser lo siguiente? ¿Traerlo en trocitos muy pequeños como cuando le partía los filetes a mis hijos cuando tenían tres años? Y desde aquí quiero preguntar porque las respuestas que me han dado donde lo he preguntado no han sabido contestarme, ¿por qué lo trinchan? ¿Es más económico, fácil de hacer o qué? No sé, pero el Chuletón de Ávila de verdad tiene que ser alrededor de un kilo de carne, en una sola pieza hecha a la brasa. El resto es carne que se hace parecida al Chuletón, por favor, no perdamos las tradiciones y las costumbres, reinventemos lo que sea, pero no pongamos el nombre del plato tradicional a algo que no lo es. Hala, hasta la siguiente, que tengo varias..... 

Critiquerín castellano.

jueves, 22 de octubre de 2015

PATATAS A LA RIOJANA

Buenas, después de tanto tiempo volvemos a bloguear en este rincón de gastronomía.
Empezaremos con una receta. Una receta que es de la castellanísima provincia de Logroño, que es el 90 por ciento de la no menos castellana comarca de La Rioja. 
Esta receta de las Patatas a la Riojana, son un plato de cuchara contundente, buenísimo para el invierno y muy fácil a la par de barato que hacer. 
Son pocos ingredientes, baratos y lo más importantes, que seguro que todos tenemos en casa o si no se tiene en cualquier tienda se encuentran. Son pocos los ingredientes, de ahí que sea sencillo el plato. Empezamos con los ingredientes.

Ingredientes

  • 1 kilo y medio de patatas
  • 1 chorizo por persona
  • 2 cebollas
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cucharaditas de carne de pimiento choricero
  • 1 hoja de laurel
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua

Pelamos la cebolla y cortamos en juliana, los dientes de ajo los pelamos y los fileteamos, ponemos ambas cosas en la perola con un poco de aceite de oliva virgen extra y dejamos que se cocinen a fuego suave. Cuando comiencen a dorarse añadimos el chorizo cortado en rodajas y sin piel, sofreímos e incorporamos las patatas, que hemos pelado, lavado y cortado en trozos chascándolas, esto es lo más importante, ya que de esta forma las patatas soltarán el almidón y nos quedará un caldito fantástico. Ponemos también un poco de sal, una hoja de laurel y la carne de pimiento choricero. Mezclamos y cocinamos las patatas un par de minutos.
Cubrimos de agua y dejamos que se cocinen unos 20 minutos, hasta que las patatas estén tiernas. Ya sólo nos queda servir, pero os voy a dar un truquillo, para que el caldo quede bien trabado, sacáis unos trozos de patata, los chafáis con el tenedor y los volvéis a poner en la olla, ya me diréis.

El Cocinerín de Castilla.





jueves, 1 de enero de 2015

Sopa de Tomate (Receta de Cuevas del Valle - Ávila)

Hoy ponemos en nuestra nueva etapa una sopa típica del Valle del Tiétar en la provincia de Ávila, esta receta me la dijeron mujeres del pueblo Cuevas del Valle, una receta muy rica y que explota las hermosas y fértiles huertas de este paraiso castellano al sur de la provincia de Ávila.

Es una receta que es perfecto para la gente vegetariana.








  • 1 kg de tomates maduros
  • 1 l de agua
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento rojo
  • 1 zanahoria
  • Una cucharada de azúcar
  • Una hoja de laurel, menta o perejil para decorar
  • SAL, pimienta y aceite de oliva
  • Pan (opcional)

  • Lo primero que vamos a hacer para elaborar esta deliciosa sopa de tomate es dejar listos los ingredientes. Para ello, pela y pica en trozos pequeños la cebolla, el pimiento rojo, los dientes de ajo y la zanahoria. El pimiento no es necesario que sea muy grande, uno de tamaño mediano será suficiente.

    Cuando los tengas bien picados, coge una olla, añade un chorrito de aceite de oliva, incorpora todos estos ingredientes y póchalos. Deberás hacerlo a fuego lento PARA obtener el resultado esperado. Salpimenta al gusto. Mientras se pocha la verdura, retira los tallos de los tomates y realiza un corte en cruz en cada uno de ellos.

    AHORA, coge otra olla con la capacidad suficiente como para añadir todos los tomates, llénala de agua y ponla a hervir. Cuando el agua esté hirviendo, incorpora los tomates y déjalos DURANTE un minuto aproximadamente para que se escalden. Es fundamental que estos vegetales sean maduros para obtener un sabor más intenso.
    Mientras se escaldan los tomates, añade la cucharada de azúcar a las verduras y remuévelas. Deberás ir vigilando que no se quemen ni peguen, de manera que muévelas con una cuchara de madera de vez en cuando. El azúcar lo utilizamos para aminorar un poco la acidez de los tomates pero, si lo prefieres, puedes reducir la cantidad de este ingrediente. Ten en CUENTA que el proceso de pochar verduras no es rápido y te llevará tiempo.

    Cuando los tomates estén escaldados, retíralos, deja que se enfríen un poco y quítales la piel a cada uno de ellos, verás que prácticamente SALE sola. Luego, deberás picarlos como hiciste con las verduras, en trozos pequeños. Una vez que las verduras se hayan pochado, incorpora los tomates picados, remuévelo todo, déjalo un minuto más y cubre todos los vegetales de agua. El litro de agua es aproximado es posible que en total necesites un poco más.

    Una vez que hayas cubierto los vegetales con el agua, deberás dejarlos al fuego unos 20 MINUTOS aproximadamente, súbelo a fuego medio PARA que hierva. PASADO el tiempo, verás que la sopa de tomate ya ha adquirido el tono rojizo tan característico de este plato tradicional. Apaga el fuego, deja que se entibie un poco y bátelo todo para conseguir una textura cremosa y lisa.

    Se puede poner pan frito a modo de picatostes para acompañar la sopa de tomate, que se puede tomar como sopa fría o como sopa caliente dependiendo de la época del año.



    El Castellano Glotón

    miércoles, 26 de noviembre de 2014

    Actividades

    Como dijimos en este mes empezaríamos a tener actividades, a parte de dar recetas tradicionales de la cocina castellana, hemos decidido el describir la cocina tradicional castellana que se da de manera profesional, vamos a ir a restaurantes y hablar con sus cocineros y ver cómo lo hacen, cómo sabe las viandas y si tiene tirón la cocina tradicional castellana o los clientes se alejan de ella, es verdad que yo no soy muy fan de la cocina de autor como la llaman, porque parece que la tradicional no hay autor en la cocina, se hace sola, a mí me gusta más llamarla cocina moderna o cocina acutal, pero bueno.
    Empezaremos por algunos restaurantes de la zona abulense del Valle del Tiétar, hablaremos con sus cocineros y dueños y veremos las recetas estrella que tienen de cocina tradicional castellana, sobre todo la que sea propia de cada comarca de esta Castilla tan amplia y tan diversa pero a la vez tan compacta y tan rica, tanto en cultura, como en gastronomía, como en gentes, la pena que no es en dinero porque los políticos se la están cargando poco a poco, pero bueno.

    sábado, 27 de septiembre de 2014

    Una crítica de lo que veo y no me está gustando.

    Con este nuevo comienzo no queremos empezar con recetas tradicionales o explicaciones de cocina castellana o de tipos de alimentos para hacer esos platos o visita de restaurantes. 
    Lo que nos pedía el cuerpo es hacer una crítica negativa de algo que estamos observando en la ciudad de Ávila.
    Es sabido, y si no pues lo decimos, que Ávila es uno de los mejores sitios para ir de tapas, incluso cuando no hay concurso, bueno, a mi opinión mejor cuando no hay concurso de tapas y eso, pues lo que hemos observado, sobre todo este verano, es algo que, creemos, va en contra de los bares y de la fama de la ciudad.
    En estos meses hemos notado que el tomar cañas, refrescos, vinos o lo que sea, en la zona centro de la ciudad, no vamos a decir ni los bares ni vamos a señalar plazas o calles, están subiendo excesivamente el precio de las consumiciones, pero no un poco, no, bastante sobre el precio anterior y sobre los precios de bares de la misma zona, algunos a unos pocos cientos de metros y en zona turística también. 
    ¿Por qué lo contamos? Muy sencillo, lo primero porque cuando se acabe la época turística me da que los de Ávila pocas cosas van a ir a tomar nada con esos precios y dos porque los turistas no son tontos, y solamente se les engaña una vez, dos veces es muy improbable que repitan, y esto hace que el nombre de Ávila se ensucie por carero o porque unos turistas que han venido en Semana Santa y luego en verano, se sientan engañados por la fuerte subida de precio y viene el boca a boca y por lo tanto, en la única economía que está basando el Ayuntamiento de la ciudad el crecimiento, porque valga de apunte de industria y trabajo que no sea derivado del turismo pues como que no lo promociona ni aunque les den cañonazos, se vaya al garete, y con todo esto se va al garete la ciudad, y entonces nos arrepentiremos pero será ya tarde, por eso desde aquí queremos abogar para que se haga algo y que esos precios exagerados no sean la tónica en la ciudad y los que hay que se reconsidere y así poder dar la imagen de Ávila de que no se aprovechan de los turistas y no salgan los turistas con la sensación de que los han tomado por tontos.

    viernes, 19 de septiembre de 2014

    VOLVEMOS A HACER ALGO

    Después de un tiempo inactivos volvemos, las causas de la inactividad han sido varias, pero ya está todo arreglado, seguiremos poniendo recetas típicas de la cocina castellana y alguna de fuera de Castilla y algunas críticas a la gastronomía, en general o de algún sitio en particular. Perdonad nuestra inactividad, pero volvemos para seguir con la idea que tuvimos al hacer este blog, la difusión de la cocina tradicional castellana, el ver la no tan tradicional y el intentar recuperar recetas de la gastronomía que se están perdiendo por desuso, ya sea por el ritmo de vida actual o por cualquier otra cosa.

    miércoles, 4 de diciembre de 2013

    COCIDO MONTAÑÉS

    cocido montanes de cantabriaHoy ponemos una receta contundente, el cocido montañés, cocido típico de la provincia de Santander, una receta de los tantos cocidos que suele haber por toda la geografía castellana, y en general de toda España, muy bueno para estos días fríos que nos están tocando.

    Ingredientes:
    Berza (como 10 hojas), ½ kilo de alubias para cocido, 1 morcilla de cocido, 1 morcilla de cebolla (de año), 2 chorizos, ½ kilo de costilla de cerdo adobada, 1 codillo de cerdo, 125 gramos de panceta fresca, 100 gramos de tocino ibérico, ½ kilo de patatas, 1 cebolla, 3 dientes de ajo, un puñado de arroz, pimienta negra, pimentón, comino, clavo, orégano, aceite de oliva, una pastilla de avecrem y sal.
    Preparación:
    No olvidar poner las alubias a remojo el día anterior, solo en el caso de que fueran frescas no tendríamos que hacerlo.
    El cocido como mas ligado queda es haciéndolo en dos días, así es como me enseño Vitoria y así lo hago.
    La tarde del día anterior, a comer el cocido, comenzamos con los preparativos.
    Primera parte:
    Poner agua a calentar para cocer la berza.
    Cortar la berza lo primero, para ello colocamos primero cinco hojas una encima de otra quitándole los tallos duros, las enroscamos sobre si mismas apretando y comenzamos a cortar como en juliana, bastante finita, así nos quedara mas suave el cocido, hacemos lo mismo con las otras cinco hojas.
    Y las ponemos a cocer en agua hasta que rompa el hervor durante diez minutos. Tiramos el agua de la cocción.
    Volvemos a poner agua en la cazuela hasta cubrir la berza y cuando empiece a hervir bajamos el fuego al cuatro, y dejar cocer durante dos horas. Echamos un poco de sal.
    Reservar hasta mañana.
    En otra olla colocamos las alubias, tirando el agua del remojo, junto con la panceta, el codillo, el chorizo, la morcilla de año y la costilla, cubrimos de agua sin excesos, ya que debe quedar concentrado el sabor. Echamos un poco de sal.
    Cuando rompa el hervor le añadimos medio vaso de agua para romper el hervor, así las alubias no se abren tanto.
    Dejar cocer al cuatro durante una hora y media. Pero en el caso de las alubias ir comprobando, que esten bien cocidas, pues en cada caso va a depender mucho de la alubia que estemos utilizando.
    Reservar hasta mañana.
    Elaboración:
    Segunda parte:
    Al día siguiente, cortar las patatas en trozos pequeños triscadas.
    Cortar la cebolla picada fina y los ajos muy picaditos. Las especies ponerlas en el mortero y machacarlas, la cantidad al gusto, pero dan mucho sabor al cocido por lo que no os quedeis cortos.
    La cazuela donde tenemos la berza la ponemos al fuego.
    De la cazuela de las alubias, separamos a un plato el compango (las carnes) y echamos las alubias a la olla donde tenemos la berza, removemos con cuidado y añadimos también las patatas. El agua de las dos cocciones debe cubrir todos los ingredientes sino es así añadimos un poco más. Cuando rompa el hervor bajamos el fuego al cuatro o al tres, dependiedo de nuestro fuegos, tiene que cocer muy suave.
    En una sartén con 6 cucharadas de aceite de oliva pochamos la cebolla, cuando este doradita añadimos el ajo, al coger color el ajo echamos por encima una cucharada de café de pimentón, las especies del mortero junto con una pastilla de avecrem y un poco de oregano damos dos vueltas y a la cazuela.
    Colocamos el compango encima, echamos un puñado de arroz y dejar a fuego lento. Probar de sal y si es necesario añadir al gusto.
    Hay que revisar de vez en cuando con una paleta de madera removiendo el fondo de la cazuela para comprobar que no se nos esta agarrando.
    Después de dos horas añadir la morcilla, si la añadimos antes se deshace entera, revisar que no se esté agarrando al fondo de la cazuela, es muy importante.
    Esperar otra hora más y listo para comer.
    El cocido se puede servir mezclandolo todo o bien comiendo primero las verduras y luego el compango.


    El Cocinerín de Castilla.

    miércoles, 27 de noviembre de 2013

    Lentejas Guisadas.

    Hoy un plato muy típico y popular de hacer un producto muy extendido por nuestras tierras castellanas, las lentejas, según la provincia, e incluso el pueblo o localidad, puede variar. Las formas de hacerlas son muchas, hoy ponemos una forma un poco más elaborada, aunque hay otras mucho menos y muy sabrosas, que seguramente también pongamos. Un plato de cuchara calentito que viene muy bien para los fríos que nos están llegando ya.



    Ingredientes
    • 320 gr. de lentejas castellanas
    • trozos de chorizo cular extra de Industrias Roal
    • 1 hueso de jamón serrano de Industrias Roal
    • 2 cebollas de Hormoba
    • 2 zanahoria
    • 1 pimiento verde
    • 2 dientes de ajos
    • Pimentón
    • 1 cucharada de harina
    • aceite de oliva virgen extra de Almazara la Moraleda
    • sal

    ELABORACIÓN:


    Poner las lentejas a remojo tres ó cuatro horas antes de su cocción.

    Comenzar el guiso picando las zanahorias en trozos pequeños y también una cebolla, mientras que la otras cebolla sólo se corta en dos trozos.
    Escurrir las lentejas y colocarlas en una olla con agua, que las cubra bien. Añadir las zanahorias cortadas, la cebolla cortada en dos, los dientes de ajo, y el hueso de jamón serrano. Echar un poco de sal, llevarlo a ebullición y dejar de cocer a fuego lento unos 45 minutos aproximadamente.

    Por otro lado, en una sartén hacer el sofrito de las lentejas. Echar un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, unas 3 cucharadas, y sofreír la cebolla picada unos 5 minutos. Cuando esté dorada echar el pimentón, bajando el fuego y removiendo, para que no se queme.

    Verter este sofrito en las lentejas. Cocer el chorizo en un cazo aparte, para que no se engrase demasiado las lentejas, se pone cortado en rodajas. Calentar todo unos minutos antes de servir.


    EL COCINERÍN DE CASTILLA.

    Problemas técnicos

    Buenas, perdonad todos pero hemos tenido problemas técnicos y por eso estos días de inactividad, pero ya volvemos con recetas tradicionales y con nuestras opiniones de todo lo relacionado con la gastronomía.

    lunes, 18 de noviembre de 2013

    NÍZCALOS CON PATATAS

    Esta receta la preparaba muy bien mi abuela, y en la zona del Barranco de las Cinco Villas (Ávila) la suelen hacer mucho, y en esta época de setas, pues nos faltaba en el blog una receta que hiciera referencia a la micología. Es sencilla pero a la vez es contundente, muy bueno para esta época en la que empiezan los fríos y el "fresquito" ya está entre nosotros. 


    INGREDIENTES:
    Níscalos
    Patatas
    Pimentón dulce
    Ajos
    Aceite 
    Sal


    PREPARACIÓN:
    Preparar los nízcalos poniéndolos bajo el chorro del agua limpiando bien toda la tierra que puedan tener. 
    Laminar el ajo y colocarlo en una cazuela con un poco de aceite. Dorarlos y cuando estén agregar los nízcalos rehogando bastante para que vayan soltando poco a poco el agua que tienen.

    A continuación agregar las patatas en trozos, un poco de pimentón, sal y si hace falta un poco de agua.
    Dejar cocer hasta que todo esté hecho. Si se quiere el caldo más espesito coger unos trozos de patata y triturarlos para añadirlos al caldo.

    EL COCINERÍN DE CASTILLA

    jueves, 14 de noviembre de 2013

    PATATAS A LA IMPORTANCIA


    Las patatas a la importancia, también conocidas como patatas rebozadas, son un plato sabroso y típico de la época del año en la que estamos.

    Es típico de Castilla, pero muy popular en el resto del territorio español.

    Se considera un plato económico y popular que se sirve caliente y recién elaborado, suele evocar a antiguas recetas y es clásico en muchos de los restaurantes castellanos.

    Ingredientes:

    800 gr de patatas
    2 huevos
    Harina
    1 cebolla pequeña
    2 dientes de ajo
    Aceite
    Sal
    Perejil
    Agua
    Azafrán
    2 hojas de laurel


    Para empezar pelaremos las patatas y las cortaremos en rodajas de 1 cm de grosor, salamos, enharinamos y pasamos por el huevo batido. Las freímos y vamos colocando en una cazuela grande.

    Hacemos un majado con los ajos, el perejil y la sal. En una sartén ponemos 3 cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla que tendremos cortada en trozos pequeños, una vez dorada agregamos una cucharadita de harina y damos unas vueltas, posteriormente añadiremos el majado sin dejar de mover y por último el azafrán.

    Ponemos sobre las patatas y cubriremos con agua (o un caldo de pollo muy ligero) y dejamos cocer a fuego medio durante unos 20 minutos, comprobamos la sal y apartamos del fuego.

    Es un plato que se sirve caliente y puede tomarse como plato único, acompañándose de una ensalada sencilla ya que de por sí tiene bastantes calorías al haberse frito las patatas.




    miércoles, 6 de noviembre de 2013

    ROPA VIEJA



    Escribiendo ayer la entrada acerca del Cocido Castellano, me han venido a la mente recuerdos de una receta de aprovechamiento. Típico del centro de España.

    A quién no le ha sobrado carne y garbanzos del cocido, es un plato que suele hacerse con más cantidad de la necesaria y generalmente suele sobrar entre una ración y dos.

    Pues bien, esos restos del cocido pueden convertirse en un plato delicioso, que no requiere mucho tiempo, ideal para días en los que hemos salido tarde de trabajar, nos hemos entretenido con las compras o bien no tenemos ganas de meternos en la cocina.

    De eso se trata la ropa vieja, un plato sencillo, de aprovechamiento y que no nos quita demasiado tiempo; además esta delicioso y es muy nutritivo.

    Ingredientes:

    Restos del cocido ( garbanzos y carnes)
    Aceite
    1 diente de ajo
    Una cucharadita de pimentón


    En una sartén con aceite sofreímos el ajo hasta que quede dorado. Troceamos la carne del cocido y añadimos a la sartén junto con los garbanzos.
    Salteamos hasta que quede un tono dorado, en ese momento añadimos el pimentón removemos bien y dejamos a fuego suave un par de minutos.

    Y listo, tenemos un plato rápido, delicioso y muy económico.



    La Cocinerita de Castilla


    martes, 5 de noviembre de 2013

    COCIDO CASTELLANO


    En estos días de frío y lluvia, tomar algo caliente y que reconforte al cuerpo siempre es bienvenido. Es por eso que hoy dedicamos este espacio al Cocido. Un plato tradicional y de un gran valor nutricional así como apetecible en épocas de otoño e invierno cuando más frío hace en las tierras castellanas.

    Era una comida típica de festines nobiliarios siendo uno de los platos principales de los reyes de los siglos XVII y XVIII, su receta se basaba en trozos de carne, legumbres, garbanzos, tocino y ocasionalmente pollo.

    Existen tantas recetas de cocido como regiones y culturas, basándose en una comida de olla que aúna vegetales y carnes logrando así un caldo que suele comerse por separado.

    Ingredientes:
    500 gr de garbanzos. (En remojo de la noche anterior)
    2 patatas
    250 gr de morcillo
    1 chorizo
    1 morcilla
    1 muslo de pollo
    1 hueso de jamón
    1 hueso de caña
    2 huevos
    Miga de pan
    100 gr de tocino fresco
    Sal 
    Aceite
    Agua
    Perejil
    1/2 diente de ajo
    50 gr. de fideos

    Batir los huevos con la miga de pan, una pizca de perejil, ajo machacado y sal. Freír en una sartén con un poco de aceite y reservar.
    En una olla a presión añadir los garbanzos, las patatas troceadas, el morcillo, el muslo de pollo, el hueso de caña y el de jamón, el tocino y los rellenos que habíamos reservado. Cubrir todo con agua y añadir la sal.
    Cerrar la olla y llevar a ebullición a fuego fuerte, en ese momento bajar a fuego medio y dejar cocer durante unos 35-40 minutos.
    En un cazo pequeño con agua hirviendo cocemos el chorizo, pinchándolo cuando este a punto de terminar su cocción para desgrasarlo.
     Pasados los 40 minutos abrimos la olla y sacamos en una fuente la carne y los rellenos; en un bol los garbanzos y las patatas. El caldo restante lo colamos y pasamos a una cazuela, lo llevamos a ebullición y cocemos en él los fideos.
    En la sartén donde hicimos los rellenos ponemos la morcilla y la freímos.

    Y listo para comer.

    Existe la versión más clásica, aunque la cocción dura mucho más tiempo, que es cocerlo todo en una olla de barro a fuego lento durante unas 4 ó 5 horas. Queda mucho más sabroso y tradicional.

    La Cocinerita de Castilla

    jueves, 31 de octubre de 2013

    Rosquillas de miel

     En la zona central de Castilla, en los años pasados, había muchos ingredientes que eran difíciles de conseguir, muchos por el aislamiento geográfico, como es el caso de hoy, esta receta nos la cedieron las gentes de Cuevas del Valle (Ávila), pueblo del Barranco de las Cinco Villas, a las faldas del Puerto del Pico, en el Valle del Tíétar, en Gredos sur. Ese aislamiento hizo que muchos ingredientes fuesen difíciles de conseguir, como el azúcar, por ejemplo, por eso en muchos pueblos de Castilla, al igual que en muchos del resto de España, la mayoría de los dulces se hacían para ocasiones especiales como fiestas, Navidad, Semana Santa, Todos los Santos, bodas, bautizos, etc. De ahí que en estas fechas la cantidad de dulces típicos sea enorme, como sucede el día de Todos los Santos. Recuerdo de pequeño, que en Cuevas todas las casas hacían las rosquillas y los huesillos (estos eran como las rosquillas pero no se hacían en redondo si no alargados), y de ahí he preguntado su receta y así la transcribo.


    Ingredientes:

    - 3 yemas de huevo
    - 500gr de harina
    - 8 cucharadas de leche
    - 2 cucharadas de levadura
    - 8 cucharadas de miel
    - Ralladura de limón
    - 1 chorrito de anis
    - dos claras de huevo montadas



    Preparación:

    En un bol, vamos a echar las yemas de huevo, la harina, la leche, levadura, miel, la ralladura de limón, y el chorrito de anís, y mezclamos muy bien hasta que nos coja aspecto cremoso.

    Seguidamente montamos las dos claras de huevo en un bol aparte y añadimos al primer bol.

    Mezclamos todo lo posible para dar mucha consistencia a esa masa.

    Después haremos formas de rosco para hacer las rosquillas que iremos friendo en una sartén con aceite en cantidad; y secándolas con papel absorbente.

    Finalmente podemos terminar nuestra receta de rosquillas, bañándolas en azúcar glass.



    El Cocinerín de Castilla.