sábado, 27 de septiembre de 2014

Una crítica de lo que veo y no me está gustando.

Con este nuevo comienzo no queremos empezar con recetas tradicionales o explicaciones de cocina castellana o de tipos de alimentos para hacer esos platos o visita de restaurantes. 
Lo que nos pedía el cuerpo es hacer una crítica negativa de algo que estamos observando en la ciudad de Ávila.
Es sabido, y si no pues lo decimos, que Ávila es uno de los mejores sitios para ir de tapas, incluso cuando no hay concurso, bueno, a mi opinión mejor cuando no hay concurso de tapas y eso, pues lo que hemos observado, sobre todo este verano, es algo que, creemos, va en contra de los bares y de la fama de la ciudad.
En estos meses hemos notado que el tomar cañas, refrescos, vinos o lo que sea, en la zona centro de la ciudad, no vamos a decir ni los bares ni vamos a señalar plazas o calles, están subiendo excesivamente el precio de las consumiciones, pero no un poco, no, bastante sobre el precio anterior y sobre los precios de bares de la misma zona, algunos a unos pocos cientos de metros y en zona turística también. 
¿Por qué lo contamos? Muy sencillo, lo primero porque cuando se acabe la época turística me da que los de Ávila pocas cosas van a ir a tomar nada con esos precios y dos porque los turistas no son tontos, y solamente se les engaña una vez, dos veces es muy improbable que repitan, y esto hace que el nombre de Ávila se ensucie por carero o porque unos turistas que han venido en Semana Santa y luego en verano, se sientan engañados por la fuerte subida de precio y viene el boca a boca y por lo tanto, en la única economía que está basando el Ayuntamiento de la ciudad el crecimiento, porque valga de apunte de industria y trabajo que no sea derivado del turismo pues como que no lo promociona ni aunque les den cañonazos, se vaya al garete, y con todo esto se va al garete la ciudad, y entonces nos arrepentiremos pero será ya tarde, por eso desde aquí queremos abogar para que se haga algo y que esos precios exagerados no sean la tónica en la ciudad y los que hay que se reconsidere y así poder dar la imagen de Ávila de que no se aprovechan de los turistas y no salgan los turistas con la sensación de que los han tomado por tontos.

viernes, 19 de septiembre de 2014

VOLVEMOS A HACER ALGO

Después de un tiempo inactivos volvemos, las causas de la inactividad han sido varias, pero ya está todo arreglado, seguiremos poniendo recetas típicas de la cocina castellana y alguna de fuera de Castilla y algunas críticas a la gastronomía, en general o de algún sitio en particular. Perdonad nuestra inactividad, pero volvemos para seguir con la idea que tuvimos al hacer este blog, la difusión de la cocina tradicional castellana, el ver la no tan tradicional y el intentar recuperar recetas de la gastronomía que se están perdiendo por desuso, ya sea por el ritmo de vida actual o por cualquier otra cosa.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

COCIDO MONTAÑÉS

cocido montanes de cantabriaHoy ponemos una receta contundente, el cocido montañés, cocido típico de la provincia de Santander, una receta de los tantos cocidos que suele haber por toda la geografía castellana, y en general de toda España, muy bueno para estos días fríos que nos están tocando.

Ingredientes:
Berza (como 10 hojas), ½ kilo de alubias para cocido, 1 morcilla de cocido, 1 morcilla de cebolla (de año), 2 chorizos, ½ kilo de costilla de cerdo adobada, 1 codillo de cerdo, 125 gramos de panceta fresca, 100 gramos de tocino ibérico, ½ kilo de patatas, 1 cebolla, 3 dientes de ajo, un puñado de arroz, pimienta negra, pimentón, comino, clavo, orégano, aceite de oliva, una pastilla de avecrem y sal.
Preparación:
No olvidar poner las alubias a remojo el día anterior, solo en el caso de que fueran frescas no tendríamos que hacerlo.
El cocido como mas ligado queda es haciéndolo en dos días, así es como me enseño Vitoria y así lo hago.
La tarde del día anterior, a comer el cocido, comenzamos con los preparativos.
Primera parte:
Poner agua a calentar para cocer la berza.
Cortar la berza lo primero, para ello colocamos primero cinco hojas una encima de otra quitándole los tallos duros, las enroscamos sobre si mismas apretando y comenzamos a cortar como en juliana, bastante finita, así nos quedara mas suave el cocido, hacemos lo mismo con las otras cinco hojas.
Y las ponemos a cocer en agua hasta que rompa el hervor durante diez minutos. Tiramos el agua de la cocción.
Volvemos a poner agua en la cazuela hasta cubrir la berza y cuando empiece a hervir bajamos el fuego al cuatro, y dejar cocer durante dos horas. Echamos un poco de sal.
Reservar hasta mañana.
En otra olla colocamos las alubias, tirando el agua del remojo, junto con la panceta, el codillo, el chorizo, la morcilla de año y la costilla, cubrimos de agua sin excesos, ya que debe quedar concentrado el sabor. Echamos un poco de sal.
Cuando rompa el hervor le añadimos medio vaso de agua para romper el hervor, así las alubias no se abren tanto.
Dejar cocer al cuatro durante una hora y media. Pero en el caso de las alubias ir comprobando, que esten bien cocidas, pues en cada caso va a depender mucho de la alubia que estemos utilizando.
Reservar hasta mañana.
Elaboración:
Segunda parte:
Al día siguiente, cortar las patatas en trozos pequeños triscadas.
Cortar la cebolla picada fina y los ajos muy picaditos. Las especies ponerlas en el mortero y machacarlas, la cantidad al gusto, pero dan mucho sabor al cocido por lo que no os quedeis cortos.
La cazuela donde tenemos la berza la ponemos al fuego.
De la cazuela de las alubias, separamos a un plato el compango (las carnes) y echamos las alubias a la olla donde tenemos la berza, removemos con cuidado y añadimos también las patatas. El agua de las dos cocciones debe cubrir todos los ingredientes sino es así añadimos un poco más. Cuando rompa el hervor bajamos el fuego al cuatro o al tres, dependiedo de nuestro fuegos, tiene que cocer muy suave.
En una sartén con 6 cucharadas de aceite de oliva pochamos la cebolla, cuando este doradita añadimos el ajo, al coger color el ajo echamos por encima una cucharada de café de pimentón, las especies del mortero junto con una pastilla de avecrem y un poco de oregano damos dos vueltas y a la cazuela.
Colocamos el compango encima, echamos un puñado de arroz y dejar a fuego lento. Probar de sal y si es necesario añadir al gusto.
Hay que revisar de vez en cuando con una paleta de madera removiendo el fondo de la cazuela para comprobar que no se nos esta agarrando.
Después de dos horas añadir la morcilla, si la añadimos antes se deshace entera, revisar que no se esté agarrando al fondo de la cazuela, es muy importante.
Esperar otra hora más y listo para comer.
El cocido se puede servir mezclandolo todo o bien comiendo primero las verduras y luego el compango.


El Cocinerín de Castilla.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Lentejas Guisadas.

Hoy un plato muy típico y popular de hacer un producto muy extendido por nuestras tierras castellanas, las lentejas, según la provincia, e incluso el pueblo o localidad, puede variar. Las formas de hacerlas son muchas, hoy ponemos una forma un poco más elaborada, aunque hay otras mucho menos y muy sabrosas, que seguramente también pongamos. Un plato de cuchara calentito que viene muy bien para los fríos que nos están llegando ya.



Ingredientes
  • 320 gr. de lentejas castellanas
  • trozos de chorizo cular extra de Industrias Roal
  • 1 hueso de jamón serrano de Industrias Roal
  • 2 cebollas de Hormoba
  • 2 zanahoria
  • 1 pimiento verde
  • 2 dientes de ajos
  • Pimentón
  • 1 cucharada de harina
  • aceite de oliva virgen extra de Almazara la Moraleda
  • sal

ELABORACIÓN:


Poner las lentejas a remojo tres ó cuatro horas antes de su cocción.

Comenzar el guiso picando las zanahorias en trozos pequeños y también una cebolla, mientras que la otras cebolla sólo se corta en dos trozos.
Escurrir las lentejas y colocarlas en una olla con agua, que las cubra bien. Añadir las zanahorias cortadas, la cebolla cortada en dos, los dientes de ajo, y el hueso de jamón serrano. Echar un poco de sal, llevarlo a ebullición y dejar de cocer a fuego lento unos 45 minutos aproximadamente.

Por otro lado, en una sartén hacer el sofrito de las lentejas. Echar un buen chorro de aceite de oliva virgen extra, unas 3 cucharadas, y sofreír la cebolla picada unos 5 minutos. Cuando esté dorada echar el pimentón, bajando el fuego y removiendo, para que no se queme.

Verter este sofrito en las lentejas. Cocer el chorizo en un cazo aparte, para que no se engrase demasiado las lentejas, se pone cortado en rodajas. Calentar todo unos minutos antes de servir.


EL COCINERÍN DE CASTILLA.

Problemas técnicos

Buenas, perdonad todos pero hemos tenido problemas técnicos y por eso estos días de inactividad, pero ya volvemos con recetas tradicionales y con nuestras opiniones de todo lo relacionado con la gastronomía.

lunes, 18 de noviembre de 2013

NÍZCALOS CON PATATAS

Esta receta la preparaba muy bien mi abuela, y en la zona del Barranco de las Cinco Villas (Ávila) la suelen hacer mucho, y en esta época de setas, pues nos faltaba en el blog una receta que hiciera referencia a la micología. Es sencilla pero a la vez es contundente, muy bueno para esta época en la que empiezan los fríos y el "fresquito" ya está entre nosotros. 


INGREDIENTES:
Níscalos
Patatas
Pimentón dulce
Ajos
Aceite 
Sal


PREPARACIÓN:
Preparar los nízcalos poniéndolos bajo el chorro del agua limpiando bien toda la tierra que puedan tener. 
Laminar el ajo y colocarlo en una cazuela con un poco de aceite. Dorarlos y cuando estén agregar los nízcalos rehogando bastante para que vayan soltando poco a poco el agua que tienen.

A continuación agregar las patatas en trozos, un poco de pimentón, sal y si hace falta un poco de agua.
Dejar cocer hasta que todo esté hecho. Si se quiere el caldo más espesito coger unos trozos de patata y triturarlos para añadirlos al caldo.

EL COCINERÍN DE CASTILLA

jueves, 14 de noviembre de 2013

PATATAS A LA IMPORTANCIA


Las patatas a la importancia, también conocidas como patatas rebozadas, son un plato sabroso y típico de la época del año en la que estamos.

Es típico de Castilla, pero muy popular en el resto del territorio español.

Se considera un plato económico y popular que se sirve caliente y recién elaborado, suele evocar a antiguas recetas y es clásico en muchos de los restaurantes castellanos.

Ingredientes:

800 gr de patatas
2 huevos
Harina
1 cebolla pequeña
2 dientes de ajo
Aceite
Sal
Perejil
Agua
Azafrán
2 hojas de laurel


Para empezar pelaremos las patatas y las cortaremos en rodajas de 1 cm de grosor, salamos, enharinamos y pasamos por el huevo batido. Las freímos y vamos colocando en una cazuela grande.

Hacemos un majado con los ajos, el perejil y la sal. En una sartén ponemos 3 cucharadas de aceite y sofreímos la cebolla que tendremos cortada en trozos pequeños, una vez dorada agregamos una cucharadita de harina y damos unas vueltas, posteriormente añadiremos el majado sin dejar de mover y por último el azafrán.

Ponemos sobre las patatas y cubriremos con agua (o un caldo de pollo muy ligero) y dejamos cocer a fuego medio durante unos 20 minutos, comprobamos la sal y apartamos del fuego.

Es un plato que se sirve caliente y puede tomarse como plato único, acompañándose de una ensalada sencilla ya que de por sí tiene bastantes calorías al haberse frito las patatas.